El Colegio María Corredentora ha vivido este jueves una edición más del «Euro Solidario», una jornada que es una auténtica fiesta de la solidaridad en la que los alumnos se unen para colaborar con un proyecto de las Hermanas de la Compasión. En esta ocasión a través de SOCOES, Solidaridad Compasionista de España, las religiosas están construyendo un pozo en Camerún, más concretamente en el Complejo Escolar Bilingüe Sagrada Familia de Yaundé, la capital de Camerún.
Allí, los trabajadores y alumnos del centro educativo se ven obligados a abandonar el centro educativo en busca de agua, con el peligro que aquello conlleva para su seguridad y los problemas que puede generar para una correcta escolarización de los niños y niñas.
Actualmente, el colegio se abastece de agua a través del pozo de una familia vecina del complejo, a unos 300 m de distancia. Sin embargo, esta fuente de agua presenta algunas dificultades:
Deben estar en el pozo entre las 07:00 y las 08:00 a la hora en que se supone que los estudiantes ya están en las aulas. De lo contrario, esperan hasta las 3:30 p.m. cuando ya deberían estar de regreso en sus hogares.
El proyecto tiene un costo de 4.308 euros, que incluyen los estudios previos, la perforación, la instalación de bombas y el monitoreo. El Colegio María Corredentora lleva dos años participando en el mismo a través de la jornada de 2024 y 2025 del Euro Solidario, la SocoRifa que se organizó en Diciembre y la SocoMaratón que celebramos en Febrero.
Carrera solidaria, música y nuestro «Solidariometro» en el Euro Solidario 2025
Un año más, y dinamizados por el equipo de Pastoral Social, todos los alumnos participaron de las diferentes actividades de este día festivo. El recorrido comenzaba con un cuento en el que explicábamos la situación que viven los niños del colegio Sagrada Familia de Yaundé y las dificultades que tienen para conseguir agua.
Después, y en una carrera en la que lo importante no era ganar sino compartir, recorrían simbólicamente la distancia entre España y Camerún para aportar su dinero. A continuación, pegaban su gota de agua en nuestro «Solidariómetro» y después terminábamos la jornada con música y baile, como en toda fiesta del Colegio María Corredentora.
Fue una gran fiesta en la que la solidaridad de todas nuestras familias estuvo muy presente. Desde aquí, queremos agradecer una vez más su respuesta tan generosa. Gracias, familias.




