Más de una veintena de alumnos de Programas Profesionales del Colegio María Corredentora han celebrado este miércoles su graduación, poniendo fin así a su etapa escolar y comenzando un nuevo camino de formación y aprendizaje.
Es la primera vez que las tres ramas de la etapa de Programas Profesionales, Servicios Administrativos, Actividades Auxiliares de Comercio y Operaciones Básicas de Cocina, cuentan con alumnos que terminan su ciclo de formación. A las tres aulas del María Corredentora, se una el aula estable de Programas Profesionales en Servicios Administrativos del Colegio Claret,cuya directora María del Camino Rodríguez de Sadia, también estuvo presente.
La tarde comenzaba con una eucaristía presidida por el Padre Miguel Campo, en la que se recordó la trayectoria de los alumnos que se graduaban en el colegio y a todo el personal que les había acompañado durante todos estos años. Un momento especialmente emotivo fue cuando los graduados cedieron el testigo de sus aprendizajes y recuerdos a alumnos/as de Primer Ciclo, entregándoles de forma simbólica una caja llena de regalos.

Las hermanas de Nuestra Señora de la Compasión también estuvieron presentes, y quisieron protagonizar una acción de gracias en la que la hermana Leonor señaló «hoy hacemos un alto en el camino para dar gracias, tras el tiempo que ha durado la formación de estos jóvenes en el colegio». Y precisamente a todos los profesionales que desde diferentes ámbitos han intervenido en este camino quiso la hermana Rafaela dar las gracias, deseando que «cada uno de ellos lleve tu luz y la fuerza necesaria para seguir aprendiendo, el valor para afrontar los desafíos que se les presenten con esperanza y fe».
Concluida la eucaristía, comenzaba el acto académico en el que Isaac González, profesor de Operaciones Básicas de Cocina, utilizaba el símil de un restaurante para dar la bienvenida a todos los miembros de su equipo que con esfuerzo, ilusión y muchos sueños han sabido representar cada uno su papel imprescindible para hacer funcionar el engranaje de este restaurante. «Durante años se han preparado los ingredientes para construir un futuro: esfuerzo, constancia, compañerismo, superación y aprendizaje».
Las palabras de Isaac tuvieron continuación en las intervenciones de Cristina Gerechter como directora, Chetina González como representante del profesorado, y Juan Gómez, en nombre de las familias, quien afirmó que los graduados habían demostrado que «el esfuerzo no entiende de barreras cuando hay un entorno que cree en ti y te prepara para ello».
A ellos, se sumaron Sergio Serra, como antiguo alumno, quien afirmó su alegría por «volver a estar en casa», y Amparo Hidalgo que con lágrimas en los ojos recordaba que «hemos aprendido a confiar en nosotros mismos, a esforzarnos y a superar retos. El Colegio María Corredentora ha sido nuestra segunda casa. Aquí nos hemos sentido queridos, acompañados y valorados tal como somos».

Concluidas las intervenciones, llegaba el momento de imponer las becas y entregar los diplomas, entre nervios alegría y mucha ilusión. El acto académico concluía con la imagen final de todos los graduados en una foto de familia mientras sonaba Gaudeamus Igitur.

Finalmente, profesionales, alumnos y familias se reunían en el patio para compartir un ágape preparado por el APA del Colegio María Corredentora, al que acudieron también los empleados del Hilton que fueron compañeros de los alumnos de Operaciones Básicas de Cocina durante su periodo de prácticas.


Graduación Infantil, un gran paso para los pequeños alumnos
Una semana antes de la Graduación de los alumnos de PP, llegaba la Graduación Infantil, en la que diez alumnos de esta etapa celebraban su paso a Educación Básica Obligatoria. Recibidos entre aplausos y vítores, los pequeños graduados hacían su entrada en el salón de actos, en una tarde en la que recordábamos la importancia de «educar» para ver en «otros barcos un poquito de nuestra forma de navegar».
Las palabras de las familias de Martina y de Alberto nos recordaban la importancia de sentirse acompañados y acogidos en esos primeros días en los que con miedos, nervios e inquietudes dejaban a sus hijos en nuestro centro. Y afirmaban algo muy importante y a tener en cuenta siempre: «avanzar no es ir más rápido y existen muchos caminos para avanzar, no solo uno.
María y Patricia, profesoras de la etapa, destacaron lo orgullosas que se sentían de ser sus profesoras y todo lo que habían aprendido en estos tres años de camino juntos.
La tarde se cerraba con la imposición de becas y entrega de diplomas a los pequeños graduados y el baile que juntos compartían dando gracias a todos los que han acompañado su primera etapa escolar en el Colegio María Corredentora.



