Arropados por su familia, amigos y profesores, veinte alumnos y alumnas del Colegio María Corredentora recibieron este sábado, 25 de abril, su Primera Comunión en la capilla del colegio en sendas eucaristías presididas por el Padre Miguel Campo, que estuvo acompañado en la primera de ellas por el Padre Guillermo.
La mañana comenzaba con un grupo de once alumnos de 11 y 12 años que hacían su entrada en la capilla acompañados por sus padres, como símbolo de la presentación que los progenitores hacían de sus hijos ante la mesa de Jesús el día que iban a recibir por primera vez el «Pan de Jesús», el alimento para amar, como siempre nos recuerda el Padre Miguel.
En el segundo turno, fueron nueve los niños y niñas en participar de la eucaristía. En ambos grupos los nervios, la emoción y la alegría estuvieron presentes. Las familias vivían con júbilo este día tan especial y agradecían al Colegio María Corredentora el trabajo realizado con sus hijos para llegar a un momento tan esperado.

La emoción de los padres en la Primera Comunión de sus hijos
«Mucha ilusión para todas las familias, es una Primera Comunión muy esperada y muy especial», explicaba Santiago, padre de Pepe.
«Fue muy emocionante saber que desde el colegio les preparan para hacer la Primera Comunión de una manera tan bonita y tan especial, y que involucran a todos los padres. Estoy muy contenta de que tenga esa oportunidad, apuntaba Carolina, madre de Marco.
No solo los padres afirmaban sentirse emocionados, Jaime, padrino de Mateo señalaba que «el día en el que nuestros hijos reciben algo tan importante como es la esperanza es para nosotros ver realizado el plan y todas las ilusiones que teníamos desde pequeños, con lo cual estamos muy felices».
Mónica, madre de Miguel y Lucas señalaba «teníamos dudas de cómo sería este día, de si ellos estarían preparados, pero nos ha quedado clarísimo que el cole los trae preparados y que ellos hacen magia, como saben hacer».
Los niños/as son los protagonistas de su Primera Comunión
La alegría de los niños se contagiaba a los presentes en una celebración en la que la emoción de los familiares y demás asistentes estaba a flor de piel cada vez que los niños hacían sus peticiones y se dirigían directamente a sus familias.
Tras «compartir» la Paz en un entrañable gesto con sus familias, hacían partícipes a todos los presentes de su alegría entregando «pajaritas de la Paz» a todos los asistentes.
Finalmente, llegaba el gran momento para el que se habían estado preparando durante los dos últimos cursos en la catequesis. Era el momento de recibir la forma sagrada acompañados de sus padres. En ese momento, la emoción se desbordaba y tras este momento, solo quedaba agradecer a todos los que llenaban la capilla y el salón de actos del colegio que hubieran acompañado a estos niños y niñas en este día tan especial. La canción «Gracias a ti» servía de despedida para poner el punto y final a una celebración en la que todo el equipo de catequistas del Colegio María Corredentora llevaba trabajando mucho tiempo para conseguir un día tan especial para los alumnos y sus familias. Estamos seguros de que la celebración del sábado permanecerá para siempre en la memoria de todos los implicados.
Gracias a las familias por su confianza en el colegio, a las catequistas por su trabajo, a los alumnos por su emoción y esfuerzo en estos dos años, y a las hermanas de Nuestra Señora de la Compasión, gracias por haber sembrado el camino que seguimos recorriendo juntos alumnos, profesionales y familias.



