La Hermana María Jesús Iriarte, de 92 años, setenta de ellos vividos en Tarapoto (Perú) nos ha dejado su testimonio sobre lo que para ella es Compasión. En este mes de marzo en el que el Colegio María Corredentora celebra la Fiesta de la Compasión, en honor a las hermanas que pusieron en pie este colegio, las Hermanas de Nuestra Señora de la Compasión, hemos querido hablar con esta religiosa que acaba de llegar a la Comunidad de Villaverde.
«La compasión está en los olvidados, a los que los más poderosos hablan, pero no padecen su dolor»
En un momento como el actual, las palabras de la hermana María Jesús no pueden tener más vigencia cuando nos habla de que «la compasión está en los más pobres, en los olvidados, en aquellos que están en último lugar y que, quizá, los poderosos hablan pero no actúan, no sienten, no padecen su dolor».
La hermana María Jesús recuerda que llegó a Tarapoto con 22 años pensando en lo que podía ofrecer a los demás, pero que pronto aprendió que eran los otros los que tenían algo que ofrecerle a ella. «Dios me dio la fe, la esperanza y sobre todo el amor compasivo grande».
«La labor del Colegio María Corredentora es labor de Compasión»
La Hermana María Jesús Iriarte ha dedicado unas preciosas palabras al Colegio María Corredentora. “La labor de este colegio es labor de Compasión. La educación es lo más grande, poner el camino a los demás para que se superen en el día a día y hacerlo con aquellos que necesitan el apoyo, la mano, la confianza de los demás. Por eso, este colegio es imagen de Compasión”.
Para finalizar, la Hermana María Jesús ha pedido “confiar en el Señor. Es en los momentos más difíciles cuando se hace presente, nos empuja desde dentro. Él está en nosotros y nos ayuda siempre”.


