PROGRAMA DE LECTO-ESCRITURA

1.- PRESENTACIÓN

A pesar de la importancia de la lecto-escritura en la educación, nos encontramos que hasta finales de los años 60, lo habitual era que los sistemas educativos excluyeran sistemáticamente del currículo académico a los niños con retraso mental que requerían apoyos intermitentes. Los niños eran clasificados como”educables”, si su cociente intelectual estaba entre 55 y 70 y como “entrenables”, si su cociente intelectual estaba entre 35 y 55. La mayoría de los niños con síndrome de Down entraban en la categoría de retraso mental que requería apoyos intermitentes (por tanto, excluidos del currículo académico). Sin embargo, hay que señalar Centros como el colegio María Corredentora, fundado en 1953, que en sus 50 años de experiencia, siempre ha apostado por el desarrollo de la alfabetización de los niños con discapacidad.

El colegio apuesta por un concepto más amplio de comunicación humana que debe extenderse más allá del habla para incluir la lectura y la escritura. El colegio es conocedor de las dificultades de sus alumnos, y entiende la importancia de cada uno de estos estilos de comunicación que se complementan cuando las limitaciones en el emisor, receptor o el medio reducen la eficacia en la entrega del mensaje.

Así, porque la lecto- escritura es uno de los ejes fundamentales de la educación, el Centro María Corredentora ha elaborado un método eficaz para niños con necesidades educativas especiales, que comprende desde las primeras adquisiciones hasta el perfeccionamiento de los procesos lectores, la comprensión lectora y la producción de textos escritos. El método está diseñado para que cualquier niño inicie el aprendizaje de la lecto-escritura desde los primeros años de una forma natural, útil y motivadora.

2.- CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL MÉTODO.

Existen gran variedad de métodos de enseñaza de la lectura y la escritura, y el Centro María Corredentora siempre se ha preocupado por la selección de un método de aprendizaje adecuado, teniendo en cuenta las características especiales de los alumnos a los que iba dirigido. Buscando, por tanto, un sistema y un diseño específico, elaboraron las estrategias de enseñanza-aprendizaje más apropiadas, y secuenciaron los contenidos, graduando en cada momento la dificultad.

Nos encontramos ante un método de carácter global- léxico- fonético. El método parte de un carácter global, pues dentro del sistema de procesamiento de lectura sabemos que el primero de los procesos es el perceptivo, es decir, todo lo que leemos será analizado por nuestros sentidos. El niño extraerá la información gráfica que guardará primero en la memoria a corto plazo para pasar a la memoria a largo, plazo donde se analizará y se reconocerá como una determinada unidad lingüística. Se trata del reconocimiento visual de la palabra como un todo, donde las palabras son tratadas como dibujos.

Sabemos que los niños con discapacidad intelectual tienen un fuerte poder visual, que más tarde se podrá utilizar para respaldar los sistemas de procesamiento auditivo. Por esta razón, a lo largo de todo el método, se fomentan las habilidades perceptivas visuales para que los alumnos tengan aptitudes para reconocer y discriminar los estímulos visuales e interpretarlos hasta que finalmente sean capaces de discriminar unos grafemas de otros, para que así, el proceso de decodificación lectora sea posible. Será importante el trabajo en la relación figura fondo y la constancia perceptual (ambos factores relevantes en el aprendizaje lecto-escritor).

El mayor sistema de comunicación que empieza a emplear el ser humano es el habla para, posteriormente, emplear otros códigos de mayor complejidad como la escritura. Podemos decir, por tanto, que la escritura se apoya directamente en el lenguaje oral del que debemos tener un dominio del léxico. El carácter léxico del método, se produce cuando se identifica la unidad lingüística para asociarla con el concepto con el que se asocia cada unidad lingüística. El niño accede a la lectura a través de una ruta léxica mediante el análisis de la palabra por el léxico visual que asocia al léxico semántico. Es decir, el carácter léxico aparece por la importancia que tiene que el niño adquiera conciencia de que cada palabra escrita está en correspondencia con una palabra oral y, además, se refiere a un objeto concreto; por esta razón, siempre aparecerá la palabra escrita al lado del estímulo visual.

Hasta ahora, el método ha trabajado las habilidades de representación lingüística, que son de gran importancia, puesto que necesitamos operar directamente con el lenguaje. Estas habilidades ayudan a los niños a crear conciencia léxica y silábica, pero este trabajo no será del todo suficiente, pues, tanto en la lectura como en la escritura, necesitamos dar paso a la descomposición en fonemas; necesitamos operar explícitamente con los segmentos menores del habla. Esta capacidad para la manipulación del lenguaje está relacionada con el éxito del aprendizaje lecto-escritor, ya que el conocimiento fonológico permite tanto la codificación como la decodificación, así como la posibilidad de acceso al léxico interno a través de la vía fonológica. Se hará hincapié en el aprendizaje de una lectura fonética de cada una de las letras (así la letra“m” será el sonido /m/); se trata de la utilización de la ruta fonológica donde se transformarán los grafemas en fonemas.

El fin de todo este proceso es que el niño que lee transforme los signos gráficos, no sólo en sonidos, sino en significado. Por esta misma razón, es importante recordar que el proceso de comprensión comienza ya con la lectura de palabras. En este método damos una especial importancia a la comprensión lectora, que se trabajará desde el principio con la lectura de palabras y frases sencillas hasta llegar a la comprensión de textos. Buscamos que la lectura sea motivadora, tenga sentido para el alumno y no se convierta en una actividad mecánica. Utilizaremos como apoyo dibujos, que facilitarán la tarea de comprensión de frases. Además, en la introducción de los textos, se trabajará a su vez la estructuración espacio-temporal, que ayudará a la relación entre cognición, comprensión y expresión del lenguaje.

El principal objetivo de la lectura es el de transmitir la información, por lo que el método busca de una manera motivadora el proceso de activación de los referentes tanto en el nivel morfosintáctico (identificación de categorías y funciones) como en el semántico (de los contenidos), lo que hará que la comprensión sea rápida y correcta.
El método busca que la comprensión sea literal e inferencial, es decir:

– Literal: Implica el reconocimiento y el recuerdo de los hechos tal y como aparecen en el texto. Supone la repetición de las ideas principales, los detalles y las secuencias de los acontecimientos. Es propia de los primeros años escolares.

– Inferencial: Supone reconstruir el significado extraído del texto.

Si nos centramos en la escritura, uno de los principales objetivos será que el niño alcance el control neuromuscular preciso para controlar el trazo, es decir, que logre el grado de coordinación complejo que requiere el acto de escribir. Para ello, hay que proporcionarle numerosas sensaciones corporales, con el fin de que el cerebro pueda organizarlas y transformarlas en esquemas perceptivos, facilitando, de este modo, el control neuromuscular y permitiendo la organización necesaria para la automatización de la escritura.

Se dará especial relevancia a la psicomotricidad para facilitar la propiocepción, el control, la tensión y relajación voluntarias, los cambios de postura, dirección, etc. Los ejercicios más útiles son aquellos que fomenten una buena coordinación y precisión de los movimientos y de la oposición de los dedos pulgar-índice. Son convenientes todos aquellos ejercicios que vayan encaminados a la independencia y segmentación de los movimientos de los dedos con respecto a la mano, de la mano con respecto al brazo y del brazo con respecto al cuerpo, así como los ejercicios relacionados con la direccionalidad, pues tanto en la lectura como en la escritura existe un orden temporo-espacial determinado, y para comprender el mensaje es necesario efectuar la decodificación en el mismo orden y los ejercicios de coordinación viso-motora, para integrar las coordenadas espaciales de la escritura.

El método cuidará otras condiciones importantes, como los materiales o la postura del niño pues, si se controla, se habrá facilitado al niño que pueda mover libremente tanto el brazo como la mano sin perder el equilibrio.


3.- ESTRUCTURA DEL MÉTODO DE LECTURA Y ESCRITURA.

El método se estructura fundamentalmente en dos partes:

1.- Material para el profesor:

– Fundamentación teórica: Se trata de toda la elaboración teórica donde se apoya y sustenta el proyecto. Está realizada con el ánimo de sumergir al profesor en una reflexión sobre la lectura, la escritura y los procesos implicados en ambas.

– Guías del profesor: Se ha realizado un libro explicativo de cada cuadernillo del alumno. Se trata de una aclaración de los objetivos trabajados en cada cuaderno, explicación del por qué de las actividades realizadas y una propuesta de actividades complementarias que ayudarán a los alumnos a la interiorización y generalización de los objetivos.

2.- Materiales para el alumno:

– Cuaderno de lectura global: Se trata de un material realizado con dibujos y fotografías, especialmente diseñado para las primeras etapas de iniciación a la lecto-escritura y para aquellos alumnos que presentan una mayor dificultad en la adquisición de la lectura.

Se busca que el niño aprenda de una forma motivadora la correspondencia entre el lenguaje oral y el escrito. Con este material, el niño no necesita interpretar el código escrito (no necesita saber leer cada letra), pues se trata de una estrategia previa a la lectura (tal y como lo conocemos). Es el reconocimiento visual y memoria de la palabra como un todo donde las palabras son tratadas como dibujos.

Los objetivos principales son la asociación entre imágenes y palabras, consolidar un vocabulario que ha sido seleccionado por campos semánticos (teniendo en cuenta la frecuencia de aparición en el vocabulario básico infantil), las relaciones entre objetos y la direccionalidad de la lectura, hasta que finalmente trabajen las construcciones de frases significativas.

– Libros de lectura: El método consta de nueve libros de lectura. Se comienza desde las primeras adquisiciones hasta el perfeccionamiento de los procesos lectores. La finalidad es que el niño adquiera la lectura comprensiva por medio del conocimiento del código escrito. El niño aprende a reconocer las letras y a establecer las correspondencias grafema-fonema sin desvincularlo del reconocimiento de las palabras. Para que el trabajo sea lo más estimulador, lúdico y funcional posible, cada una de las letras será presentada a través de un cuento protagonizado por un personaje querido por los niños y estará asociada a un gesto que ayudará a la asimilación de la letra.

Para que todos los niños puedan leer las fichas e identificar las letras, aparecerá, a modo de ayuda, el personaje del cuento, realizando el gesto asociado a la letra.

Los niños aprenderán a emparejar el patrón visual (letra) con el patrón fonológico (sonido) con el gesto asociado. Al mismo tiempo, se presentan palabras de referencia para que el niño pueda descubrir en ellas y reconocer la presencia de la letra trabajada. Así, el niño integra de manera natural la información del nivel de palabra y del nivel letra. A partir del libro 2 de lectura, con la aparición de consonantes, se trabaja la descomposición de palabra a nivel de sílaba. El trabajo con las sílabas se presenta siempre relacionado a palabras para no perder la comprensión lectora. El niño adquiere conciencia léxica, silábica y fonológica.

Para una mejor generalización de los contenidos, será importante el trabajo de discriminación, memoria e integración auditivas.

Ejemplo de fichas:

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En cada libro de lectura, y al final de la presentación de cada letra, se trabajará la comprensión lectora a nivel de palabra y a nivel de frase, utilizando, si es necesario, los pictogramas del libro de lectura global. Así, en todo momento, la funcionalidad está presente.

– Libros de escritura: Realización de los libros de escritura, donde los alumnos trabajarán toda la motricidad fina de la mano y dedos para la consecución del diseño correcto de las letras, hasta llegar a la escritura de palabras, frases y la producción de textos.

– Fichas abecedario: Todos los niños tendrán una baraja de fichas del abecedario. En las fichas, además de las letras, aparecerá el personaje del cuento realizando el gesto asociado a cada letra. Los niños aprenderán a emparejar el patrón visual (letra) con el patrón fonológico (sonido) con el gesto asociado. Estas barajas servirán para que el niño automatice de un modo divertido los contenidos aprendidos.