PROYECTO DE PASTORAL

PROYECTO DE PASTORAL
COLEGIO MARÍA CORREDENTORA
Hermanas de Nª. Sª. de la Compasión

1.- Nuestra realidad Colegial.
2.- El Marco de nuestra acción pastoral.
3.- El estilo de nuestra acción pastoral.
4.- Campos de acción.
5.- Las principales tareas pastorales.
6.- Estructuras al servicio de nuestra pastoral.
7.- Evaluación y desarrollo del proyecto.

1.- NUESTRA REALIDAD COLEGIAL.-

Los rasgos más característicos del colegio son los siguientes:

El alumnado. Los alumnos son niños y jóvenes de edades comprendidas entre 4 y 21 años y con diversos tipos de discapacidades. Tanto los agrupamientos como los proyectos curriculares se establecen en función de sus niveles de desarrollo, sin seguir las etapas y los programas generales del sistema educativo. La maduración religiosa de los alumnos está condicionada, principalmente, por su desarrollo personal; pero no hay que excluir el ambiente social y familiar, que no se diferencia del que se da en la mayoría de los grupos humanos de hoy.

El entorno social y cultural. Nuestro colegio se halla en un entorno que tiene muy poca proyección sobre la tarea educativa, pues los alumnos vienen de lugares y ambientes distantes. El rasgo común de todos es el de pertenecer a familias en las que hay un hijo o hija con algún tipo de discapacidad. Este rasgo marca a la familia con algunas características que influyen en nuestra labor educativa.

Nuestro compromiso evangelizador. El colegio como centro de la Iglesia y cuyas titulares son las hermanas de Ntra. Sra. de la Compasión, está comprometido en el anuncio de la Buena Noticia de Jesús en el mismo proceso que promueve la formación integral de sus alumnos y alumnas. Para ello, cultivamos en el seno del equipo docente, formado por hermanas y seglares, una comunidad cristiana que vive la fe y que quiere ser referencia del anuncio de Jesús, y orientamos nuestras propuestas curriculares con los valores evangélicos del amor, el servicio y la libertad.

Esta orientación no se contrapone con el respeto a todo tipo de opciones de vida y de fe, tanto entre los educadores como entre los alumnos y sus familias. Creemos que este respeto da autenticidad al esfuerzo de los que están más comprometidos en el anuncio del mensaje de Jesús, y facilita la sintonía de todos en los valores evangélicos de la persona y de la sociedad.

2. MARCO DE NUESTRA ACCIÓN PASTORAL.-

La referencia más cercana de nuestra acción pastoral la situamos en el documento «Pastoral Educativa Compasionista». De todo lo que aparece en ese documento destacamos los siguientes elementos:

La integración de la fe y la vida. Queremos que el crecer como personas y el anuncio de Jesús que se lleva a cabo en el colegio integre toda la realidad (ambiente, estructuras, relaciones…) y estimule formas de vida personal y comunitaria que lleven al compromiso creyente en esa misma realidad.

La búsqueda de una sociedad nueva. Nuestro deseo es que la acción pastoral del colegio posibilite un contacto cercano y real con lo que nos rodea, y ayude a abrir los ojos con amor a las personas y a los acontecimientos. Con ello, se estimula un proyecto social que tiende a abolir fronteras y a superar todo tipo de diferencias, y que promueve el desarrollo y crecimiento de las personas y de los pueblos.

La construcción de una Iglesia que camina con los hombres y mujeres de hoy. Para nosotros, vivir y anunciar el Evangelio de Jesús es una misión que realizamos en solidaridad con todos los hombres, especialmente con los pobres y pequeños, y es una misión que nos lleva a la fraternidad, a la inculturación y a la universalidad. Esta misión nos llega desde la Iglesia de Jesús, que así crece como nuevo Pueblo de Dios que camina en la historia de todos los hombres y mujeres.

La educación de la propia experiencia de compasión. Al mismo tiempo que llevamos a cabo nuestra acción pastoral, consideramos muy necesario interiorizar la pedagogía de compasión que nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos y a dejarnos reconocer por el amor compasivo de Dios. Educando esta experiencia, sabremos poner a disposición de los demás lo que somos y lo que tenemos, e invitaremos a nuestros alumnos y alumnas a hacer lo mismo.

El modelo de María. María, que permanece junto a la cruz en comunión con su Hijo y con todos los hombres que sufren, es nuestro modelo a la hora de ser sensibles a las situaciones de debilidad y dolor (sobre todo de nuestros alumnos y alumnas) y a la hora de hacernos cercanos a esas situaciones y poner toda nuestra disponibilidad y creatividad para atenderlas.

3. ESTILO DE NUESTRA ACCIÓN PASTORAL.-

Inspirándonos también en el documento «Pastoral Educativa Compasionista», destacamos algunos rasgos de nuestro estilo educativo y pastoral:

Personalización. Nuestra educación presta mucha atención a cada persona, a sus posibilidades de desarrollo humano y cristiano, a sus condiciones físicas y psicológicas y a su medio familiar. El anuncio de Jesús también se hace teniendo en cuenta estas realidades, que caracterizan de forma única a los chicos y chicas de nuestro colegio.

Autonomía. En nuestra educación queremos que el alumnado sea capaz de llegar por sí mismo a las distintas fases de su desarrollo. Para esto, promovemos las adecuadas interacciones con los otros y con el medio, y apoyamos un acompañamiento que facilita la adquisición de aprendizajes significativos.

Cultivo de la convivencia. Dadas las peculiaridades de nuestros alumnos, insistimos en la educación en el ambiente cordial, el servicio gratuito, la colaboración y el gusto por la celebración y la fiesta. Esto significa que prestamos mucha atención a todo lo que favorece una convivencia humana y gratificante, que dignifica a las personas y que construye una sociedad en la que se puede vivir en paz, amor y respeto a las diferencias.

Trabajo en equipo. En nuestro colegio tratamos de conseguir que tanto el trabajo de los profesores y educadores, como el de los mismos alumnos, sea un trabajo en equipo. El equipo nos posibilita unas intervenciones educativas contrastadas y adaptadas a la realidad de cada alumno y de cada grupo; el equipo nos anima a investigar sobre toda la problemática de la educación especial ,nos hace sentir las relaciones de amor y servicio que están en la base del anuncio de Jesús.

4. CAMPOS DE ACCIÓN DE NUESTRA PASTORAL.-

La pastoral en nuestro colegio se proyecta sobre toda la realidad colegial: estructuras, personas, ambientes, procesos de maduración… . Sin excluir ningún elemento, destacamos los siguientes campos de nuestra acción pastoral:

Los educadores y las comunidades o grupos colegiales. El profesorado, los educadores y voluntarios y todas las personas que participamos de la misión educativa colegial, estamos llamados a crecer en el seguimiento de Jesús. Por eso, nuestra pastoral debe promover reflexiones y encuentros en torno a la identidad compasionista del educador cristiano, favorecer celebraciones y expresiones de fe y de compromiso creyente, animar a una mejor comprensión del mensaje de Jesús y de su inculturación en la realidad actual… Otra preocupación de nuestra acción pastoral es la de cultivar los grupos o comunidades de fe que hay en el colegio (hermanas, profesores, padres, animadores…), tratando de que se formen, se comprometan en el proyecto evangelizador del centro y sean referencias para vivir la fe.

Los alumnos y las alumnas. La acción pastoral sobre nuestros alumnos y alumnas se sistematiza en un proyecto que consta de tres momentos. En el primero, cultivamos un ambiente colegial lleno de valores y con unas relaciones animadas por el amor y el servicio. En un segundo momento, promovemos el diálogo entre la fe y la cultura e introducimos elementos de iniciación en la vivencia y en la expresión de la fe cristiana. Y en el tercero, facilitamos procesos de catequésis explícita para quienes lo deseen en torno a las celebraciones sacramentales y a una maduración progresiva en la vida cristiana. La falta de una pastoral bien adaptada a los niños y jóvenes con discapacidad, nos hace creativos en todos estos momentos y nos anima a actualizar siempre todas nuestras propuestas.

Los padres. Nuestro colegio también incluye a los padres, madres y otras figuras parentales de los alumnos en su propuesta pastoral. Para ellos, organizará jornadas en torno a la identidad compasionista, momentos formativos de cara a las celebraciones sacramentales, celebraciones, campañas de expresión de su compromiso solidario, al mismo tiempo que les animará a asumir su protagonismo en el crecimiento cristiano de sus hijos e hijas.

Los antiguos alumnos. Las relaciones que mantenemos con nuestros antiguos alumnos y nuestra presencia indirecta en las actividades y servicios que les ofrece la asociación que hay en el colegio, nos lleva a animar procesos pastorales, tales como encuentros formativos y de celebración de fe, expresiones de compromiso y de fiesta en días o tiempos especiales (tiempos litúrgicos, Compasión…)

5. NUESTRAS PRINCIPALES TAREAS PASTORALES.-

Los campos descritos anteriormente nos implican en muchas tareas pastorales que hemos de sistematizar y programar de forma más o menos explícita en nuestros planes anuales. De todas formas creemos que, en conjunto, las principales son las siguientes:

Profundizar nuestra «Pastoral Educativa Compasionista». Esta línea de actuación supone que seguimos en una dinámica de reflexión en torno a este documento, que compartimos sus inquietudes y sus llamadas, que vamos construyendo acuerdos básicos para nuestra pedagogía y para nuestra acción educativa y pastoral e, incluso, que llevamos compromisos y experiencias basados en él a nuestras celebraciones y encuentros cristianos.

Reforzar el equipo de pastoral del colegio. Creemos que es interesante para nuestro colegio revisar y reforzar nuestras estructuras de apoyo y servicio a la pastoral. Aquí están el Seminario de formación humano religiosa y el Equipo de pastoral. En algunos momentos, habrá que clarificar ciertas funciones; en otros, convendrá que consigan aunar más la colaboración del profesorado en sus actividades; también puede ser oportuno apoyar sus procesos de planificación, y no conviene olvidar que estas estructuras deben mantener una relación fluida y de colaboración con las de orientación y coordinación pedagógica, para unificar algunos contenidos en planes y programas (plan de acción tutorial y algunos planes de formación humano religiosa, por ejemplo).

Revisar la programación del área de Enseñanza Religiosa. A la luz de nuestra «Pastoral Educativa Compasionista», nos parece conveniente revisar la línea general de programación del área de Enseñanza Religiosa: horarios, contenidos, metodología, materiales, actividades, momentos de iniciación catequética y de iniciación a la oración y al compromiso cristiano… Junto con esto, nos conviene reflexionar sobre los procesos sacramentales que llevamos a cabo en el colegio (edad, catequésis, horarios, continuidad…) y sobre la formación y la capacitación de las personas implicadas en ellos.

Promover la interrelación y la formación del profesorado. Para animar nuestra acción pastoral, nos parece muy conveniente generar algunos procesos de formación del profesorado en el área del conocimiento propio, la experiencia de fe, la comunicación y el diálogo… . Al mismo tiempo, tenemos que aprovechar nuestras reuniones y nuestro grupos y equipos para cultivar una interrelación que nos enriquezca profesional y humanamente, incrementando las experiencias de trabajo en equipo, el consenso y el debate creativo, la aceptación de la diversidad, la colaboración y la ayuda mutua… Nos parece que toda mejora en el campo de nuestras relaciones, es una llamada que nos hacemos a nosotros mismos y a nuestros alumnos y alumnas, para crecer humanamente y para descubrir la nueva familia que formamos en Jesús.

Impulsar el conocimiento y la colaboración de las familias en la propuesta pastoral del Centro. Otra línea de acción para nuestra pastoral, es la de implicar cada vez más a las familias en los valores y en las propuestas que ofrecemos en el colegio. Para ello, pensamos que debemos transmitir información sobre nuestras referencias y sobre nuestros planes, y que debemos animar todo tipo de colaboraciones y sintonías en el entorno familiar.

Ampliar las ofertas de celebración y de encuentro religioso entre las familias y los mismos alumnos y alumnas del colegio. Y como última línea de acción, señalamos la de proponer en el marco del colegio encuentros de oración y celebración cristiana para familias y alumnos, cultivar los posibles grupos de oración y de crecimiento cristiano que hay o que se puedan hacer con alumnos o con familias, y mantener las celebraciones y campañas en las que nos hacemos presentes miembros de toda la comunidad colegial (Navidad, Compasión, Pascua, fin de curso…).

6. ESTRUCTURAS AL SERVICIO DE NUESTRA PASTORAL.-

La pastoral de nuestro colegio está apoyada por un conjunto de personas y estructuras que aparece descrito en nuestro Reglamento de Régimen Interior, pero que recordamos aquí porque sirven directamente al proyecto pastoral.

El coordinador de pastoral. Es la persona encargada de coordinar la acción evangelizadora del colegio. Preside el equipo de pastoral y anima y promueve sus funciones.

El equipo de pastoral. Es un grupo de 7 personas. En él se encuentran representantes de todos los campos de nuestra acción pastoral. Su tarea principal es impulsar el proyecto pastoral del colegio, situarlo en sus marcos más generales, coordinar la elaboración del plan anual de pastoral, aunar criterios, repartir responsabilidades y evaluar permanentemente el proyecto, los planes anuales y las actividades más significativas.

El seminario de formación religiosa. Es el grupo encargado de la coordinación del área de enseñanza religiosa.

Junto con la revisión del Proyecto curricular, de las programaciones de la ERE y de las actividades que van asociadas a ella, se preocupa de la actualización de los profesores de religión y de que se transmita una adecuada información a las familias sobre los programas y actividades de esta área. En algunos momentos del trabajo del seminario, se debe convocar a todo el profesorado de la ERE para comentar las orientaciones generales, para reflexionar sobre las necesidades que hay en el área y para evaluar su desarrollo curricular.

El equipo animador de los grupos de vida cristiana. Es el grupo de personas que se encarga de la coordinación de los procesos catecumenales que se llevan a cabo en los grupos de vida cristiana (Catequésis de Primera Comunión y Confirmación). Junto con los animadores y catequistas de las parroquias, establece encuentros, colabora en la programación de actividades, facilita, si es necesario, materiales y apoya los procesos catequéticos de los grupos.

La asamblea de pastoral. En este grupo están presentes todas las personas que tienen alguna misión pastoral en el colegio. Presidida por el coordinador de pastoral, se reúne alguna vez para tomar conciencia del plan pastoral anual, para dialogar sobre el reparto de responsabilidades y para evaluar de forma global la pastoral del colegio.

7. EVALUACIÓN Y DESARROLLO DE ESTE PROYECTO.-

Nuestro proyecto pastoral es un documento que nos sirve como referencia cercana de la misión evangelizadora propia de la familia compasionista.

Por eso nos exige dos tareas: su desarrollo y actualización en planes y programas anuales y su revisión a la luz de la «Pastoral Educativa Compasionista», de las orientaciones de la Iglesia y del marco social y humano en el que está nuestro colegio.

El Plan Anual de Pastoral es el instrumento que orienta de forma más directa nuestra tarea en un curso concreto. En él, seleccionamos algunas prioridades para mejorar nuestra actividad y desarrollamos los planes de las distintas secciones con sus actividades y campañas.

Al acabar el curso, evaluamos el plan anual de pastoral con las orientaciones que ofrece el equipo de pastoral, y los resultados nos permitirán revisar el proyecto pastoral del centro antes de utilizarlo de nuevo para elaborar el plan del curso siguiente.

Aunque nuestro proyecto pastoral tiene intención de servir, como punto de referencia del colegio con una cierta estabilidad, es conveniente revisarlo a fondo después de dos o tres años de haberlo establecido.